Noche en Viña

boliche en viña
Con el físico cansado pero con el ánimo en alto por haber cruzado la cordillera en 6 días tomamos la difícil decisión de salir a tomar algún berberaje autóctono que pudiera acompañar muestro estado de ánimo.
En eso entramos a un pub, boliche o como carajo se lo llame en chilie y tomamos asiento en una mesa para tres, miramos la carta y decidimos por el clásico pisco, a lo que david y mati deciden cortarlo con sprite y quien suscribe pidió una coca light. Hasta ahí nada raro, pero al llegar el pedido noto una particularidad en las dimensiones en las que venían las bebidas, al mozo no se le ocurrió mejor idea que traer las sprite en las clásicas botellitas de restaurante que son angostas y altas, mientras que la coca salió en lata, pero qué lata, una diminuta y ancha, que al lado de las botellas reflejaba de una forma muy peculiar lo que fueron las fotos en las que aparecemos los tres.
Cuando se lo hice notar a mati y a david escupieron todo el trago y se rieron por horas.
(Para los que no conocen a los protagonistas de esta historia, Mati y David son mas bien flacos y altos, y Andrés es bajo y más relleno)